Mundos imaginarios “indie”, un excelente recurso para diseñadores

De pequeño, junto con mi hermano mayor, coleccionábamos el álbum de los Thundercats que sacó Coca-Cola cuando aparecieron estos monos en la tele. Recuerdo que en las páginas centrales venía un mapa muy bonito con las tierras en donde se desarrollaba la saga animada, incluyendo la ubicación del Cubil Felino, la pirámide de Mun-Rah, las playas del hombre-cangrejo y demás. Impresionados con aquello, mi hermano dibujó un mapa propio con localidades crípticas como “La Torre de Los Sabios de la Vida”, “El Palacio de los Dioses de la Muerte” y otros sitios geográficos de índole similar, luego le quemó los bordes y lo bañó todo en aceite de cocinar, lo dobló y lo metió dentro de un libro. Aparte de arruinar varias hojas de aquel libro con el aceite, con el tiempo el mapa fue adoptando un tinte rosado antiguo y los trazos a tinta una especie de difumado impresionante. Ese hecho específico señaló en cierto modo en mi persona un especial gusto por las tierras imaginarias.

Más tarde volvería a impresionarme con los mapas que venían en algunos libros de la colección Libro Juego (de Timun Mas, actualmente) y la estocada final me la daría el mapa de la Tierra Media que venía incluido en el Vol. I del “Señor de los Anillos” de la editorial Minotauro. Luego vendría mi interés por los mundos imaginarios de Krynn (Dragonlance), Los Reinos (Forgotten Realms) y por supuesto El Viejo Mundo (Warhammer).

En el intertanto, yo hacía mis propios mapas de tierras fantásticas; es que en eso de crear ríos, fiordos, bosques y cadenas montañosas, otorgándoles nombres extraños y muchas veces en improvisados idiomas inventados para la ocasión, siempre encontré que había algo de Dios; no lo sé, seguramente por la capacidad de crear y todo ese rollo.

En los términos más generales posibles, toda actividad creativa (literatura, teatro, artes plásticas y sí, también el diseño de juegos de mesa) puede encuadrarse dentro de uno de dos campos bien específicos: la ficción y la no-ficción. También generalmente los gustos de los “consumidores” de las obras creativas suelen encuadrarse en en una de ambas divergencias. Para los que preferimos la ficción como fuente creativa, siempre resulta un recurso muy interesante el acceso libre a un mundo imaginario propio, el cual a su vez necesariamente debería ajustarse a las propias necesidades a disponer de él, haciéndolo más o menos fantástico según sea el caso; mientras más detallado sea su desarrollo, tanto mejor, sin embargo han de sopesarse ciertos aspectos importantes…

Lo primero y más importante, digamos la norma cardinal, es no caer en la creencia de que dicho recurso constituye una alternativa fácil al, de otro modo, inevitable trabajo de documentación que requiere el situar la obra en tiempo y espacio real (histórico o actual); muy por el contrario, el trabajo de crear un mundo creíble y congruente es tanto o más intenso que el de la documentación, o por lo menos así debería serlo; los mundos disparatados aburren rápidamente y por norma general no logran capturar la atención de nadie; los que hayan oficiado alguna vez como master en alguna campaña rolera seguramente sabrán muy bien a lo que me refiero; todo mundo, real o imaginario, requiere de un fino y armónico equilibrio de los elementos que lo configuran, incluso los más caóticos y/o apocalípticos, las ecologías e idiosincrasias poco congruentes, no muy detalladas y hechas a la ligera, llevan inevitablemente a su mundo residente hacia el colapso.

¿Entonces para qué crear, si los riesgos de hacerlo son tan evidentes y tanto o más incómodos que la posibilidad de situar lo creado en lo ya existente? Pues la única respuesta que tengo a eso ya la había mencionado antes: algo existe en la actividad libre y creadora de hoyar la imaginación en búsqueda de tierras y mundos que no existen, y eso es, me parece, el rollo de experimentar con el poder y la capacidad de crear, de ser al mismo tiempo Dios y Demonio, y obviamente el interés que existe por parte de los “consumidores” sobre aquello.

Mi caso propio, que tampoco digo que sea ejemplo porque eso le toca(rá) evaluarlo a otros, es el Reino de Tomasinovia, ubicado en la Isla de Halsaribia (la cual se encuentra en alguna parte incógnita de la superficie oceánica de este mundo).

Tomasinovia es un reino cuya característica primordial es que se encuentra en forma más o menos atemporal dentro de nuestro mundo real, pero cuya existencia y ubicación geográfica es totalmente desconocida por la humanidad (con algunas excepciones muy específicas como el Papa de turno y algunos individuos comunes que por algún motivo especial han sido “invitados” a conocer el reino). Tomasinovia es eminentemente cristiana-católica, pero no apostólica-romana, ya que la historia particular de su creación la llevó por otro camino distinto a la regencia de los papas y la obediencia a la Santa Sede (aunque no difiere de ella necesariamente), aunque los detalles sobre este asunto me los reservaré ya que estimo son extremadamente originales.

En lo referido a lo artístico y conceptual de Tomasinovia, su geografía, cultura e idiosincrasia están inspiradas principalmente en la Rusia rural (y atemporal), en el período victoriano del imperio anglosajón y en la Italia de una Edad Media tardía o pre-renacentista (¿variopinto, no?). En términos generales no se trata de un mundo en donde prolifere lo fantástico, por lo menos en lo que respecta a lo que generalmente denominamos como “fantástico” sobre manifestaciones y manipulaciones exacerbadas de la magia o la presencia normal y común de duendes, elfos y demás. No, lo fantástico de Tomasinovia proviene del hecho que allí se ha aprendido de los errores de otras culturas, civilizaciones y naciones, y la aplicación de dicho aprendizaje a incidido en una sociedad en la cual todo el mundo vive con agrado y paz, en un idílico equilibrio entre la virtud y el vicio… la gente es buena y agradecida de lo que tiene, y a su vez las debilidades están permitidas, pero nunca alcanzan niveles de exceso. Todo aquello en una capa superior, la cual sirve de velo para una suerte de guerra solapada contra los poderes de la maldad, de la cual el común de la población es ignorante; la maldad, el demonio y sus agentes existen, pero el pueblo no lo sabe.

Este reino y la isla que lo alberga me permite su uso como escenario prácticamente para cualquier empresa creativa que quisiera o que querría llevar adelante, desde la descripción de situaciones triviales (como lo será el juego que actualmente estoy diseñando: “The Royal Walking Club (solitaire)”, hasta el desarrollo de aventuras ultra-epicas a casi cualquier nivel (como “Castelfonso de Vallenegro”).

Ahora, todo esto como ya lo mencionaba, no ha sido ni fácil ni rápido, sino que su desarrollo obedece a, como seguramente ya lo habrán adivinado, la inquietud nacida con aquel álbum de los Thundercats y su evolución posterior. El nombre de Halsaribia nació el año 1996 en el marco de un mundo fantástico estilo AD&D necesario para la creación de un juego de rol de invención propia (y homónimo); más tarde (y ya más maduro) decidí utilizar dicho nombre para otorgárselo a la isla que albergaría al Reino de Tomasinovia, nombre que si bien es cierto nació más o menos allá por el año 2002, desde las des variaciones alcohólicas y megalómanas de este servidor durante su paso de la juventud a la adultez, decidí mantenerlo por motivos de cariño para utilizarlo con el reino donde se desarrollaría una novela bastante autobiográfica, la cual aún no acabo de escribir…

… es que a instancias de la misma se cruzó por mi vida el gusto de diseñar juegos de mesa; y aquí heme hoy.

Un boceto de las tierras de Halsaribia sobreviviente desde el año 1996, el cual difiere mucho de la Halsaribia actual.

Un boceto mudo de Halsaribia y el Reino de Tomasinovia (en verde) tal y como es en la actualidad

6 thoughts on “Mundos imaginarios “indie”, un excelente recurso para diseñadores

  1. oye soy escritor por hobbie y tengo un libro en proceso de una historia epica pero ficticia el mundo el mapa, los continentes, los nombres, los mares, oceanos, rios, lagunas, bosques, reinos y todo lo que necisita esta historia estan en mi mente pero no puedo dibujarlo no me siento conforme con los mapas que eh creado por muchos lados e buscado tutoriales para poder concretar este mapa y este es el unico que he encontrado por favor necesito tu ayuda no se si aun revisas este post pues ya ha pasado mas de un año de cuando lo editaste pero necesito tips para poder crear este mundo que necesitan mis personajes no se como puedo ponerme en contacto con tigo por si acaso revisas esto aca te dejo mi e-mail po favor si ves esto contactame
    nasser.suarez@gmail.com

    • Hola, soy Tomás y vivo en Chile (también soy “Rayo Azul” en esto de internet). Disculpa no haber respondido antes, pero estaba con una cantidad de trabajo rayana en lo grotesco… pero siempre me gusta ayudar a quien lo necesita, aunque sólo sea alguna ayuda humilde.

      En tu comentario no especificas muy detalladamente tu problema… si acaso es netamente artístico, la verdad es que no sabría cuánto poder ayudarte; aunque a nivel (muy) amateur los lápices se me dan bien, en ningún caso sería algo que podría llamarse profesional. Sin embargo, para lo que entiendo que es tu propósito, los mapas sencillos en blanco y negro (como los de El Señor de los Anillos) son más que suficientes.

      Ahora, si acaso el problema es de nombres y/o sistemas y congruencias geográficas, no sé qué tanto podría llegar a ayudarte, porque eso depende mucho del mundo que has creado para tu libro y en ese sentido resulta algo más bien personal.

      Lo que yo hago, generalmente es agarrar un lápiz, una hoja blanca y crear un contorno más o menos sinuoso por aquí, más o menos sinuoso por allá, algún golgo más o menos importante aquí, alguna región de fiordos acá… y luego sigo con los accidentes geográficos interiores; los ríos y las cadenas montañosas primero porque suelen marcar las regiones, despues se añaden los bosques, las colinas, algún pantano y cosas así, la idea es ir imaginando los paisajes naturales y las aventuras que podrían desarrollarse allí… pero todo eso significa lo macro, luego vendrá lo realmente interesante (y friki) que son los detalles: las ciudades, los pueblos, los desfiladeros y pasos montañosos, las cimas más importantes, los valles, las campiñas… Lo cierto es que mientras más te involucras a nivel motivacional, vas notando que tu mundo realmente va cobrando vida en tu imaginación y que tal ciudad costera es famosa porque en ellá hay una antigua posada sobre un solitario peñón de roca negra en medio de las aguas de la bahía y que es allí donde el esbirro del mal va a dar con tus protagonistas y ellos deberán escapar por el tejado… entonces agarras tu mapa y lo adaptas poniendo frente a tal ciudad una bahía con un peñazco en medio con una flecha apuntando a él señalando el nombre de la posada y… ahhhhhhhhhh…

      Bueno, eso por ahora. Piensa un poco en estas cosas, en qué es lo que quieres y luego me lo comentas; en una de esas esto acaba en algo genial…

      Saludos.

  2. hola disculpa por contestarte recien es que con la facultad y los estudios no me a quedado tiempo para mis gustos…
    La verdad que mi mayor problema es con el mapa del mundo en si… ¿como ubico las montñas importantes, los reinos y lugares de referencia DEL MUNDO?… pues mirando los mapas del señor de los anillos todo esta indicado por mapas de los paices en cuestion, es decir, de las regiones donde suceden estos acontesimientos… y por ende el territorio es mas facil de definir pero, mi problema es si en el mapa “MUNDI” ¿debo indicar los bosques las cerranias, las cordilleras los valles etc.?

    Y tambien en los mapas de las regiones ¿como indico si existen riscos? ¿los debo indicar?

    cosas como esa son las que me deja inconformes con mis mapas…

    • entiendo todo lo que me has dicho y estoy intentando definir los continentes y todo a gran escala… pero lo que no comprendo es que si en “MAPA MUNDI” debo indicar detalles… por ejemplo en una parte del mundo existe un reiono en el que el castillo esta construido a una ladera de la montaña tal y como lo esta hecho el castillo de Gondor de The Lord Of The Rings. Mi pregunta con rspecto a esto ¿debo indicar la montaña tras el castillo? ¿Como?

  3. disculapa que lo escriba todo por partes pero hoy me he tomado de nuevo el timpo de dibujar un mapa… y ya que tengo a donde y a quien preguntar pues lo hago a medida que encuentro mis obstaculos XD

    Mi problemita ahora es describir en dibujo un lugar decertico con los lugares verdes es facil pero ¿los decerticos? como??

    • Hola, lo primero que deberías considerar son los aspectos más elementales sobre cartografía, como las escalas y la definición de áreas de interés; me explico: la escala de un mapa es la proporción en la cual se representa el terreno o superficie sobre el papel, por ejemplo, en un mapa con escala 1:250.000 significa que un centímetro en el papel equivale a 250.000 centímetros en el terreno. No estoy diciendo que tu mapa lo debas conducir fielmente por el terreno de las escalas y proporciones, ya que se trata de una tierra fantástica o, al menos, imaginaria. Sin embargo sí debes considerar que de acuerdo a la escala aproximada del mapa, el nivel de detalles a considerar cambia dramáticamente; fíjate nada más en los mapa mundi escolares y verás que en el mejor de los casos sólo se indican las cimas más altas de las cadenas montañosas más importantes… Difícilmente encontrarás descritos los faldeos cordilleranos en los que se apoya una ciudad cualquiera.

      Por lo mismo, creo que primero debes considerar si acaso realmente es necesario retratar lo que a mi entender sería toda la superficie de un planeta (sea este u otro); acaso tu historia se desarrollará sobre toda esa superficie con el mismo nivel de detalle… Lo más recomendable es aislar el área que ocuparás (en la que se centra la historia) y detallar aquella. Es posible bosquejar el resto para tener referencias en caso de ser necesario, pero no más allá de eso.

      Ahora, el cómo y dónde y cuánto detallar, eso es algo que debes resolver tú mismo.

      Sobre el tema de la edición y coloración de los mapas, eso es otro tema… Yo comencé con mapas hechos a lápiz y luego entintando manualmente. Alguna vez hice un mapa de la Tierra Media y lo coloree con lápices (aún lo tengo enmarcado y adorna mi oficina). Lo del Photoshop lo comencé hace muy poco y el mapa que he puesto en el blog se trata sólo de mi primer (y último) ejercicio en ello, pero resulta algo sumamente complicado de explicar a través de este medio… la verdad es que llegué a ese resultado a través de un tutorial que salía en un blog de diseño de mapas fantásticos que, lamentablemente, ya no existe.

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